Una lectura desde la trinchera creativa sobre el analfabetismo digital y la ilusión del control
No es solo Argentina. Es el mundo.
Y el mundo está mirando el teléfono.
Más que mirar: orbitando alrededor de él.
Este espacio devino en archivo.
Lo más vivo, está pasando en otro lado.
Si te interesa chusmear en tiempo real, sin versiones finales.
Una lectura desde la trinchera creativa sobre el analfabetismo digital y la ilusión del control
No es solo Argentina. Es el mundo.
Y el mundo está mirando el teléfono.
Más que mirar: orbitando alrededor de él.
Hace ya mucho resolví usar el método Pomodoro—ese donde trabajás “x” minutos y descansás 5— para evitar los burnouts. En mi trabajo como diseñadora / creativa y al frente de mi querido estudio digital artesanal, el hiperfoco es una bendición… hasta que deja de serlo. Por eso tengo una alarma que me obliga a parar, porque si no me olvido de que existo.
Cuando paro, paro. Pero conozco a más de unx que, en esos 5 minutos, abre YouTube y, dos Doritos más tarde, está mirando, en el mejor de los casos, Tecnología Primitiva —un hermoso canal donde un señor en medio del bosque fabrica cosas de la nada, con palos y barro.
(o cómo sostener esta humanidad entre prompts, hiperconexión, sobreestimulación y brechas)
Tengo algo con la tecnología. Se me da bien.
Hay gente que ve fórmulas. Yo veo sistemas vivos.
La vida me llevó por esos pasillos de bits y bugs y aprendí en foros perdidos, leyendo hilos en Taringa!, HTCmanía, XDAforum y rompiendo cosas.